El capitalismo no ha llegado a ser la máquina de muerte que es hoy en día de golpe. Tuvo fases que repasaremos brevemente por su importancia. Fases en las que se entremezclan las fuerzas económicas con las políticas y militares. Aquí nos limitamos a sintetizar esos tres vectores de fuerza -el decisivo es el económico pero hay que integrar los otros dos - en la evolución del sistema:
PRIMERA: LA FASE QUE SE NUCLEA EN LA CRISIS DEL S.XVII y que marca el hundimiento del Imperio español y la aparición del policentrismo -Países Bajos con la primera revolución burguesa, Inglaterra, Francia y Suecia- dentro de una creciente alianza-enfrentamiento entre absolutismo y burguesía ascendente.
SEGUNDA: LA FASE QUE SE NUCLEA EN LA CRISIS DEL EXPANSIONISMO BURGUES-NAPOLEONICO. A partir de 1789 se inicia una onda expansiva que beneficiándose de las guerras napoleónicas, el imparable colonialismo y sobre todo la primera revolución industrial dura con crisis y tensiones hasta la mitad del S.XIX
TERCERA: LA FASE QUE SE NUCLEA EN EL EXPLENDOR IMPERIALISTA DE FINES DEL XIX y que nace en la onda expansiva de 1848/73 en la que Inglaterra, EE.UU., Alemania, en menor medida Francia e Italia, etc, crecen. Alemania aparece como la potencia hegemónica en Europa.
CUARTA: LA FASE DE LAS CRISIS TOTALES DE 1914/23 Y DE 1936/45 que culminan en período histórico de ascenso incontenible del capitalismo tal cual se había gestado desde el s. XVII. Desde finales de la IIŞ G.M. el capitalismo tiene que recurrir de manera desesperada a nuevos fuerzas extraeconómicas, políticas y militares en concreto, para seguir existiendo.
QUINTA: LA FASE DE LA EXPANSION CONTRADICTORIA HASTA FINALES DE LOS SESENTA Y EL INICIO DE OTRA GRAN CRISIS A COMIENZOS DE LOS SETENTA. Al principio, en las décadas 50 y 60 y desde la perspectiva eurooccidental, incluida Japón, son los segundos "años dorados" del capitalismo. A partir de finales de los 60 se empieza a comprender que se están acabando esos años y que si se quiere volver a la segura expansión de antaño hay que aumentar la sobreexplotación interna y externa.
La interrelación de las fuerzas económicas capitalistas expansivas, de la política burguesa y de sus formas burocrático-estatales de organización y del militarismo como elemento decisorio, los tres pilares -unidos en la lógica de la máxima ganancia- han sido los que salvaron al Capital en sus crisis anteriores. Al acabar la IIŞ Guerra Mundial, el capitalismo entró en su cuarto modelo de acumulación histórica. La IIş G.M. fue el instrumento que permitió abrir esa cuarta fase: las ganancias imperialista obtenidas entre 1945 y 1968, en general y sin entrar a matizaciones, nacen sobre la descomposición de como mínimo 5O.OOO.OOO de cadáveres; nacen de los horrores monstruosos de los campos de extermino nazis, de las innecesarias destrucciones nucleares de Hiroshima y Nagassaki, de los inmensos crímenes nazis en Centroeuropa y Rusia, de los no menores de Japón en China y Asia, y un largo etcétera.
Nacen sobre tanto dolor y muerte pero se multiplican luego sobre las múltiples agresiones imperialistas a los pueblos, clases y sexo-género: en la mal llamada "Europa democrática", en todos los países y Estados del "tercer mundo" y dentro de EE.UU, se aplicaron severas restricciones, controles sociales y políticos, represiones y exclusiones del sistema parlamentario. El llamado Plan Marshall era en realidad una colonización solapada de la "Europa occidental" con el apoyo enfervorecido de las burguesías que había colaborado con los nazis y de la socialdemocracia: todos unidos por el miedo a las clases oprimidas que habían luchado en la resistencia, que tenían armas y organización, unido también al miedo al Ejército Rojo soviético que jamás pretendió atacar a "occidente", más el miedo a perder las vitales colonias extraeuropeas.
Tras la IIŞ G.M., durante lo que se ha definido por la prensa burguesa -controlada abrumadoramente por EE.UU.- como el "más largo período de paz en la historia de la Humanidad", han muerto más de 25.OOO.OOO de seres humanos en las sucesivas guerras y conflictos directa o indirectamente relacionados con agresiones imperialistas. Una interminable lista de "consejos", chantajes y presiones, agresiones e ingerencias de todo tipo, golpes de Estado y dictaduras militares, recorre la base de la expansión capitalista reciente. No se tienen datos de los millones de seres humanos muertos por enfermedad y hambre, malheridos, desplazados de sus tierras, empobrecidos y desarraigados a consecuencia de esos conflictos. Continentes enteros han sido sometidos durante este período de auge económico al terror permanente, planificado, pensado estratégicamente y silenciado cuando no justificado por la prensa oficial.
Y vista la historia de esos continentes desde una perspectiva más larga, comprobamos cómo esa cuarta fase de acumulación no ha servido para incrementar el selecto grupo de los países ricos y dominantes. Comparando la situación en 187O y la de 1988, vemos que sólo un país, Japón, ha logrado en 128 años entrar en el club de los ricos. Además, por las condiciones excepcionales de sus reservas petrolíferas y la reducida población, dos Estados árabes -Kuwait y Emiratos Arabes Unidos- han accedido a ese club selecto. Mientras tanto, como efecto de las políticas imperialistas de sobreexplotación, dos Estados que tenía todas las condiciones en 187O para permanecer en el club han sido expulsados: Argentina y Chile, lo que confirma la brutal estrategia de empobrecimiento planificado de quien podría suponer algún peligro, como en este caso Argentina y Chile por su ubicación en el cono sur americano, tan alejado de EE.UU. Dentro de Europa, otros tres Estados salieron del club: Estado español, Portugal e Irlanda.
Para comprender en su sentido auténtico el esfuerzo permanente de los ricos para empobrecer al resto, para evitar que asciendan tenemos que utilizar siempre esa interrelación económica, militar y político-burocrática, expresado en la efectividad del aparato de Estado. Hay que decir más, ese esfuerzo permanente fue impulsado y guiado también por poderes como la ONU a escala pública y, a escala privada y secreta por asociaciones internacionales en las que participaban representantes de las grandes empresas burguesas. En plena guerra fría, en 1954, se fundó sigilosamente el "Grupo Bilderberg" en el que participaban los más poderosos empresarios, militares, diplomáticos y políticos de Europa, Japón y EE.UU. Su poder efectivo, materializado luego por otras instituciones conocidas, privadas o públicas era temido y respetado en la ONU. Desde 1954 a hoy se han sumado nuevos clubes "secretos" o semipúblicos.
4.- Los ocho problemas y las cinco quiebras de la actual pavorosa crisis capitalista mundial.